¿Cómo ayuda Starters al desarrollo de los jóvenes?

La etapa que va de los 14 a los 18 años es una etapa emocionante en la vida de los adolescentes. Pero también, es una época que trae muchos retos, tanto para ellos, como para las personas que les rodean. Con esto nos referimos a que es una época llena de oportunidades, oportunidades que pueden llegar a predefinir su futuro, por lo que es muy necesario que los jóvenes aprovechen todas estas oportunidades, pero a la vez, es muy importante que proveamos de oportunidades a nuestros jóvenes en esta fase de su vida. ¿Por qué? Por dos simples razones que se encuentran en nuestra propia biología; es en esta parte de su vida en la que completan su desarrollo cognitivo, los adolescentes ya pueden entender mucho mejor ideas abstractas (por ejemplo, sobre ética o moralidad) y aprenden a tener empatía; a parte, también es en esta época cuando los chicos y chicas están tratando de encontrar la respuesta a una de las preguntas existenciales más importantes “¿quién soy?”, están tratando de encontrar su lugar en el mundo, jutando las piezas de su desarrollo social y emocional.

Como vemos es en esta época donde se producen dos de los cambios más importantes de nuestras vidas, ambos definirán nuestra forma de ser, de pensar y de actuar. Por lo que vamos a indagar un poco más en cada uno de ellos.

 

Desarrollo cognitivo:

Junto con la capacidad para razonar de forma abstracta y lógica, los adolescentes son capaces de procesar mejor la información, a partir de capacidades crecientes relacionadas con la atención, la memoria y las estrategias para adquirir y manipular la información. La acumulación de conocimientos que va aparejada al crecimiento en estas edades (a través de las experiencias educativas formales e informales) facilita asimismo la mejora de estas habilidades en el procesamiento de la información y de razonamiento; es el caso de las diferencias entre expertos y novatos en una tarea a la hora de afrontar la resolución de un problema. Por último, los adolescentes desarrollan sustancialmente sus habilidades para pensar sobre el pensamiento (metacognición), que implica ser capaz de reflexionar sobre los propios procesos cognitivos y desplegar un control sobre su ejecución: saber por qué una determinada estrategia para resolver una tarea no funciona y seleccionar otra diferente.

Así pues, en Starters a través de todas las dinámicas y procesos que llevaremos a cabo dentro del bootcamp, nos estaremos enfocando, a la vez, en mejorar el desarrollo cognitivo de los y las adolescentes centrándonos en estos cuatro aspectos:

  • Habilidades de razonamiento: capacidad de argumentación.
  • Habilidades de resolución de problemas: selección de información relevante, identificación de objetivos, planificación y elección de la estrategia óptima, toma de decisiones, ejecución de la estrategia y evaluación.
  • Estrategias de aprendizaje: técnicas y aspectos estratégicos implicados.
  • Habilidades metacognitivas: Las habilidades metacognitivas implican procesos de planificación, evaluación, organización, monitorización y autorregulación.

 

Desarrollo emocional y social:

Los cambios biológicos afectan también a los jóvenes en lo emocional y lo social, a lo que se agregan los cambios que están experimentando, tanto por su propio desarrollo, como por las nuevas exigencias que el medio les plantea lo que les lleva a pensar mucho en su futuro, “¿qué será de mi el día de mañana?”

Se enfrentan entonces a dos desafíos básicos: aceptar y entenderse a sí mismos por una parte, y por otra, entender y desarrollar una relación armónica con su medio sociocultural. Nosotros en Starters nos vamos a centrar en la parte que concierne a conocerse a uno mismo, autoliderarse en su propio aprendizaje para empezar a conocer cuáles son las habilidades y campos que más le apasionan, ya que serán esos en los que se esforzará por conseguir un alto rendimiento. Pero no sólo eso, sino que todo se llevará a cabo en un proceso por equipos, en el que cada uno irá desempeñando un papel diferente, en cuanto a esas habilidades de las que hablábamos al principio, además de tener que mediar entre ellos, llegar a conclusiones y tomar decisiones todos juntos.

 

Ahora que sabemos un poco más acerca de estos dos cambios, por qué no enfrentarnos a ellos a través de un ambiente de aprendizaje, desarrollo y sobre todo mucha práctica y mucho margen para ese “prueba error” al que todos nos enfrentamos, pero que sin duda es mucho mejor hacerlo desde un punto de vista en el que el fallo signifique una oportunidad para aprender. Siempre se aprende más desde la confianza y sobre todo en este momento de la vida en el que la autoestima y la confianza en uno mismo son capacidades clave para crecer y desarrollarnos como personas en cualquier ámbito que nos propongamos.

Ya lo dijo Edison: “No he fracasado. He encontrado 10000 soluciones que no funcionan”. Y ahora lo decimos nosotros: “La mejor forma de saber lo que tu gusta es probando. La mejor forma de aprender es haciendo.”