Las 8 habilidades clave para educar a jóvenes.

Enseñamos e imponemos demasiadas cosas a los niños hoy en día. “Mastica con la boca cerrada.” “Siéntate recto.” “Dí por favor y gracias.” Reciben demasiadas órdenes de sus “jefes”. Pasan mucho tiempo escuchando a sus jefes, o sufriendo las consecuencias de no haberlo hecho. De esta forma, no aprenden a autoliderarse.

El emprendimiento es la independencia de ser tu propio jefe, de autoliderarse. Si alguien piensa que los niños no han deseado alguna vez este autoliderazgo se equivoca. Es por esto que el emprendimiento y los niños casan tan bien. Este deseo nos viene por naturaleza humana.

Pero este espíritu emprendedor tampoco se desarrolla autónomamente. Es necesario guiar a los niños para incentivar la aparición y el desarrollo del espíritu emprendedor, y los padres pueden jugar un papel imprescindible en estos momentos. Es necesario enseñar a los niños a ver los obstáculos como oportunidades, guiarlos para establecer unos valores personales y hacerles actuar en consecuencia de estos, enseñarles a escuchar y a expresar sus opiniones. Existen decenas de maneras de fomentar la autonomía en los niños, de convertirles en sus propios jefes.

 

Aquí dejamos una lista de habilidades que puedes enseñar a los niños mientras sean suficientemente pequeños o maduros para escucharte. Estos conceptos ayudarán en el desarrollo del espíritu autónomo y emprendedor de los más pequeños de la casa.

 

  • Resiliencia

La capacidad de enfocar los problemas como oportunidades es una de las más importantes a la hora de fomentar el espíritu emprendedor en un niño. Tienen que saber que la vida trae muchos reveses, y que es esencial levantarse, analizar qué ha ido mal y por qué y aprender de ello.

Fomente que los chicos expresen sus emociones, no minimice sus sentimientos. Comprendiendo sus malos sentimientos y emociones, serán capaces de superarlos con mayor facilidad.

 

  • Innovación y Creatividad

Un emprendedor necesita una mente ágil para resolver problemas complejos con soluciones ingeniosas. La mente creativa es el más fiel compañero de un emprendedor.

Dejar a los niños jugar. Es a la hora de jugar cuando los niños sacan a pasear su mente creativa. Fomente los juegos versátiles y limite los juegos de móvil, videojuegos etc.

 

  • Laboriosidad

Da igual lo lejos que lleguen. Un buen emprendedor nunca se esconderá del trabajo manual del día a día. Para construir una ética de trabajo fuerte, los niños tienen que comprender el valor del trabajo duro.

Construir la independencia de los niños otorgándoles tareas y responsabilizándose del resultado de estas tareas. Liderar con el ejemplo y reducir los gastos de tiempo inútiles, como el uso de los teléfonos móviles y dispositivos similares.

 

  • Curiosidad

La curiosidad por conocer cómo funciona el mundo, es el elemento precursor de la identificación de nuevos modelos que añadir a este funcionamiento mundial.

Anime a sus hijos a probar nuevos hobbies,y a perseguir sus intereses. Es bueno realizar actividades como visitar museos o actividades deportivas y limitar el uso de dispositivos móviles y videojuegos.

 

  • Auto Confianza

Para alcanzar el éxito y la satisfacción personal es indispensable confiar en uno mismo y en las propias habilidades. Estas habilidades son básicas para tomar decisiones arriesgadas.

Fomentar las opiniones de los niños y darles la oportunidad de tomar decisiones, incluso si crees que se están equivocando, o si tú personalmente tomarías otra decisión.

 

  • Empatía

Ser capaz de relacionarse y ayudar a otros es una habilidad de incalculable valor para el liderazgo. Un gran emprendedor reconocerá la importancia de la empatía y de establecer relaciones buenas y sanas.

Respeta la individualidad de los niños y sus opiniones, anímales a abrirse  expresar sus emociones.

 

  • Optimismo

Los emprendedores son un modelo de optimismo, imaginan un mundo mejor y se atreven a intentar hacerlo realidad.

El optimismo es contagioso, liderar con el ejemplo es importante. Comparte con los niños historias inspiradoras y positivas para fomentar en ellos el optimismo.

 

  • Generosidad

Un buen emprendedor reconocerá también la importancia de la responsabilidad social corporativa. Querrá hacer del mundo un lugar mejor para todos, no únicamente para él.

Anime a los niños a ayudar en el vecindario o en cualquier lugar. Esto puede ser ayudar a señores mayores con las bolsas de la compra o comprometerse con causas que le importen.

Libro recomendado: Who moved my Cheese? Spencer Johnson