Estos 3 chicos montaron su primera empresa antes de los 15 años

Hoy en día, cada vez es más habitual ver a jóvenes que emprenden e intentan sacar adelante sus ideas ya desde tempranas edades. Estos ejemplos pueden inspirar a nuestros jóvenes a empezar.

  • Leanna Archer

 

Empresa: Leanna Essentials

Web: leannasessentials.com

 

Leanna decidió que quería ser un magnate de los productos para el cabello a la temprana edad de 11 años.

“La idea me vino a la cabeza por que mucha gente me hacía comentarios positivos acerca de mi pelo. Yo sabía que era gracias a mis productos caseros. No tenía nada que perder, si esto no funcionaba, seguía teniendo toda una vida por delante!” Declaró Leanna.

La compañía de Leanna produce 8 productos para el pelo, que incluyen productos de peluquería, champús o mascarillas. Sus productos no contienen lauril sulfato de sodio ni parabenos, conservantes químicos habitualmente utilizados en los productos de cosmética y considerados de alto riesgo. “Nuestros productos no contienen ingredientes sintéticos ni químicamente alterados” dice Leanna.

Los ingresos de la compañía el año pasado fueron de 100.000$, y Leanna espera que para el final de este año estos aumenten hasta los 300.000$. Está montando una fuerza de ventas para darse a conocer a lo largo de los Estados Unidos.

 

Su consejo: “Todos los emprendedores noveles deberían saber que los errores son gran parte del éxito.”

 

 

  • Robert Nay

 

Empresa: Nay Games

Web: naygames.com

 

Con 14 años, Robert creó su primer juego para dispositivos móviles, Bubble Ball. Este obtuvo más de dos millones de descargas en las dos semanas posteriores a su lanzamiento, una cifra nada despreciable teniendo en cuenta que la media de descargas de juegos para móvil es de unos pocos cientos de descargas.

“Unos amigos me sugirieron que probara a hacer una aplicación para iPhone, y pensé que sería divertido, así que decidí darle una oportunidad” dijo Nay, que no tenía experiencia previa alguna en el campo del código, y acudió a la biblioteca pública a investigar acerca de la manera para construir el juego.

“La idea del juego se me ocurrió a mí, pero fui influenciado por otros juegos que me gustaban y por consejos y opiniones de personas cercanas”.

Un mes después, tras haber leído unos cuantos libros y picado 4000 líneas de código, el juego Bubble Ball estaba listo. El coste total de producción de la app fue de 1200$, suma que fue proporcionada a Nay por sus padres para comprar un ordenador y las licencias de software necesarias para el desarrollo de la aplicación.

Hoy en día el juego está disponible para iPhone y Android, y lleva más de 7 millones de descargas. Nay ha formado una empresa, Nay Games, y está trabajando en nuevas actualizaciones para Bubble Ball, así como en nuevas aplicaciones.

 

Su consejo para demás jóvenes: “Puedes hacer cosas increíbles sólo probando”

 

 

  • Mark Bao

 

Empresa: Ambition

Web: ambition.com

A sus 18 años, Mark Bao es un emprendedor tecnológico de éxito. Ha vendido tres empresas web, de las cuales dos, sostiene Bao, eran muy beneficiosas.

Una de ellas atrajo a 250.000 usuarios tres semanas después de su lanzamiento. Además, Bao ha formado dos fundaciones sin ánimo de lucro.

Sus aventuras pasadas, todas iniciadas únicamente por él, incluyen el éxito viral threewords.me, una red social en la cual los visitantes debían describir la personalidad de sus amigos en tres palabras, Atomplan, una herramienta de gestión de negocios, y Facebook Idol, una aplicación similar al programa de TV Tú Si Que Vales.

“Siempre he estado interesado en la tecnología y en cómo puede marcar la diferencia”. Según Bao, la acción emprendedora crea el cambio.

Su última aventura, Ambition, es una plataforma que mide y ayuda a aumentar la productividad de los trabajadores.  Una de las claves del éxito de esta plataforma es que surgió directamente de una necesidad del propio Mark, que necesitaba una aplicación de este estilo para manejar de una manera eficiente su tiempo y el de sus socios para sus demás negocios, por lo cual, conocía la necesidad a la perfección y se esforzó por solucionarla de la mejora manera posible.

“Mientras seas joven, no temas fallar”, dice Bao, “Tengas o no éxito, todo lo que aprenderás será de enorme utilidad en las futuras aventuras.”

 

Libro recomendado: Outliers, Malcolm Gladwell