¿Podemos confiar en el sistema educativo actual para formar a los profesionales de mañana?

La transformación digital está cambiando nuestra sociedad haciendo necesario un cambio en el sistema educativo

 

Todos hemos oído hablar alguna vez de la gran transformación que estamos viviendo tanto a nivel social como profesional, ¿correcto? Apuesto a que efectivamente todo lector puede nombrar nuevos materiales y herramientas de trabajo, nuevas formas de comunicarnos e interactuar, alternativas en transporte o grandes avances en sanidad o tecnología. Este último aspecto es el principal protagonista de toda esta transformación. La tecnología nos permite trabajar de forma más eficiente y sofisticada, crear productos y servicios más adecuados al cliente, generar nuevos modelos y procesos de trabajo y en definitiva, hacernos la vida más fácil.

Una transformación hacia la digitalización de tal magnitud lleva a preguntarse si estamos lo suficientemente preparados para afrontar la situación. Lo cierto es que el pilar fundamental para asegurarnos de que podemos habituarnos al continuo cambio y aprendizaje es la educación, y es llamativo observar cómo este sector es el que menos parece aprovechar los usos de la tecnología para su transformación digital.

Existen cada vez más iniciativas en torno a ella, pero parece todavía muy lejano un cambio en el modelo educativo actual. Un modelo “estudio-memorizo-examen-olvido” de ninguna manera fomenta la obtención de un currículum con aptitudes y habilidades necesarias para nuestro futuro profesional. Se trata de un modelo poco motivador para el estudiante, que dejando atrás la iniciativa, la creatividad o el pensamiento crítico instiga más bien la ley del mínimo esfuerzo. Para ponernos en contexto, el 29% de las empresas españolas no da con el perfil adecuado a sus necesidades y en la unión europea 1M de puestos de trabajo se quedarán sin cubrir debido al surgimiento de estas nuevas tecnologías y a esta transformación digital.

Según Pedro Moreno, presidente de Accenture España, “si hay una inversión rentable y estratégica es en el desarrollo del talento de sus profesionales”, a los que dedica una media del 15% de su tiempo en formación en creatividad e innovación, design thinking, devops, transformación digital y ciberseguridad”.

Una de las iniciativas que intenta cubrir esta brecha entre el sistema educativo actual y el mundo real es Starters Bootcamp. Starters se enfrenta a esta problemática a través de un campamento de emprendimiento y creatividad. Se dirige a chicos y chicas entre 14-18 años que desarrollarán un proyecto en equipo durante un periodo de 11 días.
La metodología de aprendizaje “Learning by Doing” (“aprender haciendo”), se convierte en el pilar fundamental de dicho programa. Su funcionamiento se basa en talleres prácticos impartidos por expertos en distintos campos y ponencias lideradas por jóvenes emprendedores de éxito. De esta manera, adquirirán los conocimientos y habilidades necesarias para el desarrollo de su idea, teniendo como fuente de referencia e inspiración a estos emprendedores que contarán su trayectoria y experiencia profesional además de dar feedback a los diferentes proyectos desarrollados durante el programa.

El objetivo final que busca el proyecto es que, mediante el trabajo en equipo, los chicos comprendan que tienen capacidades para resolver problemas complejos. Trabajando sobre una idea de proyecto, fomentando habilidades como el arte de hablar en público, el pensamiento creativo y, en definitiva, aquellas capacidades que en el cole no enseña, podemos comenzar a formar a nuestros jóvenes para el futuro que nos dejará esta transformación digital.

 

¡Tras la primera edición, los jóvenes asistentes tienen las cosas claras!

“Además de descubrir en qué consiste realmente el mundo del emprendimiento, hemos tenido la oportunidad de conocer gente nueva y crear un proyecto en equipo. Además, las ponencias de Jaime Garrastazu (CEO de Pompeii) y el taller de Antonio Fontanini (organizador de TEDx Cibeles) sobre cómo hablar en público me han servido de gran
motivación y ayuda de cara a presentaciones y exposiciones delante de gente” – Luisa.

David Rico, con tan solo 18 años ha desarrollado su propio perfil técnico dentro del mundo de la programación. Después de su paso por el Bootcamp, esto es lo que nos cuenta: “Aunque no conocía el mundo del emprendimiento, el campamento me ha ayudado a acercarme al mundo de los negocios y a darme cuenta delo importante que es conocer gente con perfiles distintos a los míos.”

Iván García ha decidido asistir al campamento antes de empezar la carrera de Administración y Dirección de Empresas (ADE) para tener una primera toma de contacto con el mundo empresarial y empezar con buen pie su vida universitaria. Nos cuenta: “Gracias al curso me he dado cuenta de que dentro de este mundo no hay cabida para el
miedo. Si de verdad uno confía en la idea que quiere desarrollar, hay que ir a por ella a muerte.“

Si quieres saber más sobre Starters Bootcamp, visita su web www.spainstarters.com